Hay muchas maneras de catalogar a los diferentes tipos de personas. La última de ellas es la de clasificar sus hábitos de consumo basándose en el modo que hacen la compra.
Los 30 de hoy ya no son los de antes. Los treintañeros del 2007 tienen prioridades, hábitos y costumbres distintas a las de tres o cuatro décadas atrás. Para conocer el futuro target compuesto por familias argentinas de clase media, la Universidad de Palermo y Enfoque Retail en conjunto exploraron las costumbres de la vida cotidiana de las parejas jóvenes de nivel económico medio, hoy sin hijos, que nacieron en los 70 dentro de la capital el Gran Buenos Aires.
Las distintas compañías dedicadas a los productos de lujo no saben cómo encarar estos cambios ya que se encuentran ante un público cada vez más joven, que demanda no sólo exclusividad, sino también informalidad.
Los alimentos balanceados no sólo recuperaron los niveles alcanzados antes de la crisis posdevaluación sino que reanudaron su crecimiento anual.
Urbano, padre, amante de la tecnología y los automóviles, moderno pero arraigado a valores tradicionales. Los medios ocupan la mayor parte de su tiempo libre. Cuida su estética y tiene más poder de decisión en la compra de rubros que antes eran patrimonio exclusivo de la mujer. Este es el nuevo paradigma del hombre argentino según la investigación de la consultora Cicmas Strategy Group. El análisis permite espiar el estilo de vida, las modalidades y hábitos de consumo y la relación con las marcas de este segmento. Consentido, se queja de que percibe una oferta cada vez menos dirigida exclusivamente a él.
Así lo demuestra un estudio realizado por Rexona V8, que confirma la extraordinaria relación existente entre el hombre argentino y el auto. El auto es mucho más que un medio de transporte ya que los hombres le destinan una gran cantidad de cuidados, tiempo, dinero y hasta, incluso, cariño.
En un año, la venta de equipos para uso hogareño subió el 30%. Y casi todos los nuevos edificios incluyen gimnasios. El auge es por una mayor conciencia sobre la vida sana y por un tema de tiempos y seguridad.
El té se ha popularizado tanto que algunos ya lo llaman “el nuevo café”. El consumo crece en todo el mundo, las ventas aumentan y las compañías comercializadoras toman buena nota de la nueva situación.
Calculan que este año se construirán 500, de los cuales 300 serán en la Capital. Sólo en equiparlos, invertirán US$50 millones.
Crece la oferta comercial por una demanda más selectiva. Las bodegas ven un buen potencial de crecimiento en el mercado regional . Rosario sí quiere posicionarse como la ciudad del buen vino, con consumidores que cada vez más priorizan la calidad por sobre el precio.
Un estudio global de la consultora GkK relevó actitudes y comportamientos en 30 países. Entre las tendencias sobresalientes figuran la necesidad de diferenciación a través del consumo de lujo, la búsqueda de bienestar, el mito de la juventud, la cultura snack, la sensación de estrés y la soltería