La investigación de AmEx los ubica entre los 30 y los 40 años. Se encuentran en pleno desarrollo de sus carreras profesionales y transitan por la etapa de más productiva de sus vidas. Por esto, las expectativas de crecimiento financiero son grandes.
Una de las características que los hace uno de los consumidores más deseados es que suelen recibir ingresos relativamente altos y, en general, menos gastos fijos que los hogares de familias tradicionales. Asimismo, tienden a retrasar la edad para casarse y tener hijos, pero son familieros, y los pocos que ya tienen hijos los priorizan a la hora de asignar sus gastos.
Valoran la comodidad, la velocidad y la tecnología. Sus vidas son complejas, suelen tener mucho trabajo y dedicarle muchas horas; por lo tanto, tienen mayor propensión a estresarse, con lo cual un gasto es visto en ocasiones como una recompensa.
El informe los presenta como la categoría estrella de hombres y mujeres jóvenes adultos con un poder adquisitivo mediano-alto que se ha convertido en el referente aspiracional ineludible de las marcas, en Argentina y en el mundo.
Consumo y ahorro
De acuerdo con el estudio, ellos son el principal impulsor de la suba del consumo en la Argentina. El comportamiento según el consumo es contundente: los gustos son las salidas a restaurantes y la compra de indumentaria, con una frecuencia promedio de dos veces por semana en salir a comer con un gasto por comensal de 70 pesos. Siete de cada diez compran en cuotas y sin embargo un 43.3 por ciento ahorra entre el 20 y el 40 por ciento de sus ingresos.
El blanco de las campañas
El de los jóvenes adultos es el target al que actualmente apunta la mayoría de las acciones de marketing, publicidad y comunicación. Son referencia directa para productos tecnológicos, indumentaria, bebidas alcohólicas y gaseosas, autos, telefonía móvil, bancos y tarjetas de crédito. ¿Los motivos? Allí quiso llegar el relevamiento en el que se consultó a unos 200 jóvenes usuarios de tarjetas de crédito.
Su perfil en números
Los resultados muestran que el 71,1 por ciento de ellos se siente racional en cuanto a los hábitos de consumo personal. Sin embargo, un 21, 8 por ciento actúa según el objeto de deseo y un 7,1 por ciento, siguiendo sus impulsos. El comportamiento racional disminuye cuando se trata de comprar para otro miembro de la familia.
A la hora de las satisfacciones, las actividades instantáneas que les brindan más placer son: salir a comer (68 por ciento), comprar indumentaria (57), adquirir objetos para la casa (38,2), ir a tomar algo con amigos (34,3), y comprar tecnología (33,6).
Sentarse en un restaurante, ser bien atendido y estar en buena compañía es una de las gratificaciones más importantes para el 62 por ciento del segmento. El 58 por ciento de los este segmento elige la carne y la parrilla a la hora de comer afuera. En el momento de pagar, el 45 por ciento prefiere usar tarjeta de crédito, mientras que el 73 por ciento elige financiar sus compras en cuotas. Entre quienes utilizan tarjetas de crédito, el 42,1 por ciento se fija en los beneficios de los negocios de electrodomésticos y el 41,1 en las casas de ropa.
Consumidor digital
Los nuevos hábitos de consumo se hacen notar en estas generaciones. Un 22 por ciento prefiere hacer shopping en el mundo virtual. Las razones: es más cómodo, ahorra tiempo y evita hacer colas. Las mujeres compran a través de la Web más que los hombres: el 23,5 por ciento de ellas hace compras por Internet y el 29,5 realiza operaciones bancarias. En cambio, sólo el 19,2 por ciento de los hombres compra en forma electrónica y solamente el 14,3 por ciento realiza operaciones bancarias por Internet.
Interlocutores para las marcas
En cuanto a sujetos de la comunicación que desarrollan las marcas, están indudablemente presentes. Un 77 por ciento de la publicidad está dirigida a jóvenes adultos y, de ese porcentaje, un 65 es hacia las mujeres. Los mensajes apuntan a torcer ese 43,4 del target que ahorra hasta el 40 por ciento de sus ingresos hacia el 26,5 por ciento de quienes no ahorran y prefieren darse gustos y disfrutar de la vida.
Existe una proporción del segmento (un 7,8 por ciento) que está pagando su casa a través de un crédito y cree que es una forma de ahorro; Por otra parte, la educación es valorada entre el resto de los gastos, ponderandola en una proporción del 5,2 por ciento que invierte en su educación superior en contraste con el 1,7 por ciento que lo hace en otros gastos.
Cosmovisión
El 42 por ciento del target cree que “vivir bien” es tener tiempo libre y saber aprovecharlo para disfrutar en familia y con amigos. Salir a comer, viajar y, además, estar equipados con tecnología forma parte del estilo de vida que los define. A la hora de gastar, éstas son las elecciones seguras y forman parte de la aceptación de que la buena vida es en parte acceder a “sus gustos”. Además, a la alternativa de hacer lo que les gusta y desarrollarse profesionalmente.
Fuente: Infobrand.com.ar