Las mujeres avanzan, pero se sienten insatisfechas y agobiadas

18/08/2008

Son conclusiones de un estudio de la consultora Cicmas presentado en el seminario MKT Fem que organizó la Asociación Argentina de Marketing ¿Cuáles son los cinco perfiles que muestran las consumidoras argentinas?

Lucharon por ocupar los mismos espacios de poder que los hombres. Lo consiguieron. Lejos de estar conformes, mientras las mujeres ascienden en su carrera profesional y concentran cada vez más actividades, se sienten saturadas por las responsabilidades y exigencias actuales.

Un estudio de la consultora Cicmas, que se presentó este martes en el seminario MKT Fem, que la Asociación Argentina de Marketing organizó en el Auditorio de Buenos Aires, indica que 77% de las mujeres piensa que “están siempre tratando de abarcarlo todo”, y que 75% opina que sufre muchas más presiones que antes.

“Ningún deseo tolera su concreción”, expresó Guillermo Oliveto, CEO de CCR, que también fue de la partida. “Puedo largar todo para poner un bar en la playa pero, a los dos años, me molestará la arena, los turistas y todo lo demás”, señaló para dar cuenta que las mujeres no se muestran tan satisfechas con sus conquistas como se podría esperar.

El desarrollo profesional, el cuidado de la familia y el hogar y la preocupación por su aspecto personal hacen que la mujer esté signada por un sentimiento de agobio. De acuerdo al trabajo de Cicmas, las consultadas se muestran mayormente de acuerdo con los enunciados “Los grandes cambios de los que tanto se habla no han mejorado mucho la condición de la mujer” (56%) y “No se puede trabajar y ser madre a la vez y que ambas (cosas) salgan perfectas” (60%).
En ese contexto, mientras la mujer agradece la mayor participación del hombre en las tareas del hogar (“No queda mal un hombre limpiando los pisos”, dicen ocho de cada diez), siente nostalgia por el hombre del pasado que brindaba mayor contención (“Viendo a los hombres de hoy, siento nostalgia por el modelo de hombre tradicional”, piensan casi seis de cada diez).

Placer y consumo

En términos de gratificación, hoy la mujer participa de manera significativa en categorías antes completamente ajenas al género como automóviles y electrónica. Como contrapartida, el hombre también ha ganado espacio en las compras para el hogar.

En cuanto a la moda, el estudio muestra que las mujeres han sido fuertes impulsoras del mayor peso del diseño como driver de compra. Esto sucede en muchas categorías, desde un celular hasta un microondas, un auto y el pack de un alimento. Además, hacen prevalecer este factor por sobre la marca.

Algunas de las respuestas a la encuesta fueron:

1. Con poca plata se puede renovar el vestuario (74%).

2. Gustan de renovar la ropa que ya tienen (58%).

3. En ropa, compran sólo primeras marcas (25%).

A la hora de analizar la preocupación por la salud y el cuidado del cuerpo, se observa que se avanza hacia una concepción integral de bienestar. Las respuestas más relevantes en este ítem fueron:

1. Me cuido en las comidas para sentirme saludable (75%).

2. Invierto en tratamientos y productos para el cuidado de mi piel (60%).

3. Me parece bien hacerse cirugías estéticas para algún “toque”, sin exagerar (64%).

La gran decisora
La creciente atención que brinda el marketing a la mujer a nivel integral se justifica en que son ellas las que deciden –directa o indirectamente- el 80% de las compras, según datos de The Gender Group.

Para Alberto Pierpaoli, fundador y presidente de esa consultora, los estudios de la mujer deben dejar atrás viejos paradigmas:

* El marketing tradicional, teñido de un vocabulario de guerra: objetivos, táctica y estrategia.

* El marketing rosado: toda comunicación está salpicada con este color en un intento por generar empatía con las consumidoras.

Las empresas deben pensar en lo que desean las mujeres desde que comienzan a desarrollar sus productos, y después trasladar eso al punto de venta y la posventa. Hay que comenzar a ser bilingües en términos de género y tener una óptica femenina al analizar las motivaciones, los patrones de compra y la relación con el mundo de las mujeres”, señaló Pierpaoli.

Los cinco perfiles
Para Cicmas, existen en la sociedad argentina cinco grandes modelos de mujer. No por casualidad, el modelo predominante en nuestro país es el de las "descontentas” (26% del total), es decir, quienes se muestran insatisfechas, dependientes y aspiracionales. Los otros perfiles son: tradicionales (23%), aggiornadas (20%), liberales (14%) y desinteresadas (17%).

¿Cómo son las descontentas? Según Cicmas, tienen las siguientes características:

* Se sienten atraídas por los nuevos roles sociales de la mujer pero no han logrado insertarse fluidamente en ellos.
* Carecen de la contención familiar de la mujer tradicional sin haber logrado las satisfacciones ligadas a los logros más recientes.
* Su universo de salidas es reducido.
* Son sensibles a la opinión del entorno. Vínculos fuertes con las marcas y permeables a las acciones de marketing.
* Dentro de sus límites económicos, muestran interés por lo nuevo y “lo lindo”.

Las mujeres tradicionales, en general de más de 45 años y casadas, muestran este tipo de conducta:

* Se paran ante las novedades con una actitud conservadora, creen que los cambios han implicado pérdidas.
* Son “nostalgiosas” de un rol más tradicional del hombre.
* Dan de sí mismas una imagen que se corresponde con el ideal femenino del pasado: dedicadas a la familia, sin aspiraciones en términos de logros personales, y conforme en esta elección.
* Se fijan mucho en el precio. Aprovechan las ofertas. Compran más en supermercados orientales.

Las mujeres aggiornadas (25 a 34 años) siguen el siguiente perfil:

* Han integrado con fluidez los roles históricos con los cambios más recientes.
* Son seguras, quieren hacer y hacen todo, pero a la vez buscan las gratificaciones que entienden merecerse.
* Cuidan su cuerpo y su aspecto exterior. Son marquistas.
* Tratan de resguardar espacios propios.
* Creen que la situación de la mujer mejoró, aunque haya sumado obligaciones.

Las mujeres liberales (18-24 años, solteras o separadas) muestran las siguientes notas:

* Buscan jugar el rol de mujeres actuales en todos los aspectos.
* Son optimistas y asumen una posición de vanguardia.
* Tienen una activa vida social.
* Les gusta el hombre actual.

Desde la consultora remarcaron que todo este proceso es atravesado por fuertes diferencias por nivel socioeconómico, más que por diferencias de edad.

“Estos clusters ayudan a entender la diversidad de perfiles que existen dentro del segmento femenino. Las liberales y las aggiornadas, que pertenecen a niveles socioeconómicos altos, muestran un comportamiento diferencial y autonomía al participar en decisiones financieras como la compra de autos. Otros segmentos, por su situación particular, siguen acotados a las compras del hogar tradicionales, de limpieza y comida. Es decir que hay cambios, pero hay que tener cuenta en qué segmentos se producen”, explicó Sergio Ramos, director de la división Research de Cicmas.

“Los resultados hablan de cuestiones que hace dos décadas se expresaban en forma de discurso y en la actualidad han ido pasando a los hechos”, agregó Ramos, que presentó el estudio de Cicmas. “A pesar de haber llegado a la meta, ésta no es lo que parecía ser”, concluyó.

Fuente: Infobaeprofesional.com

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