Según resultados de la encuesta el Comportamiento financiero de los jóvenes profesionales en Argentina realizada por DAlessio Irol para Prudential Seguros, los jóvenes entre 25 y 35 años tienden a enfocarse en sus necesidades inmediatas como pagar deudas y les cuesta la planificación a largo plazo. Muchos confían en saldar esas deudas, otros tantos, consideran la importancia de los objetivos financieros aunque pocos confían en conseguirlos.
La encuesta tuvo como muestra 666 casos distribuidos por partes iguales entre hombres y mujeres distribuidos en Capital, Gran Buenos Aires, Córdoba, Mendoza y Santa Fe. Se implementó de manera on line y por este canal completaron un cuestionario. Los resultados son elocuentes no solo por el contexto local sino por un fenómeno de alcance internacional que ya cuenta con nombre propio como es la "Adolescencia Tardía". En este sentido Nora D'Alessio, expositora de los resultados, ilustró que mientras en "1982 se dejaba de ser adolescente a los 25 años, ahora es cerca de los 32 y no ha pasado mucho si se piensa en la historia de la humanidad". Por eso hoy la edad promedio para vivir solo se ubica en los 28 años, el casamiento a los 30 o el nacimiento del primer hijo a los 31 o 32.
Nenes de mamá
La encuesta marca que más del tercio aún recibe ayuda paterna. Además un 55 % de los encuestados desearía mantener el estilo de vida tras su retiro, mientras solo el 12% confía en lograrlo. Por otra parte si bien están en edad de ser "sostén de familia", el porcentaje de los que no lo son, trepa a un 40%.
Sin embargo, es alta la cifra de los que poseen tarjetas de crédito, un 82 %. Esta posesión junto a la elevada propensión al consumo explica, en parte, no solo su preocupación por las deudas sino su dificultad para el ahorro. Según D'Alessio, "en Argentina muchos de estos jóvenes están endeudados en más de un año por encima de un 40% de lo que están ganando".
Entretanto, una de las conclusiones del análisis puntualiza un fuerte déficit en el entendimiento cabal de los beneficios y características de los productos financieros. Cotejados con los norteamericanos se remarca esa limitación en el conocimiento, en particular, sobre los productos más refinados y de largo plazo como fondos de inversión, renta vitalicia o acciones y bonos.
Expertise
La falta de conocimientos trae aparejadas otras cuestiones como por ejemplo las decisiones financieras. Consultados sobre este punto tan solo uno de diez (14%) respondió sentirse "muy bien preparado". En cambio, más de la mitad admitió la ayuda de un tercero para decidir correctamente en la materia. Dudosos de alcanzar sus objetivos financieros, desearían la ayuda de un experto que les dijera qué hacer.
De cara al futuro se muestran ansiosos. Pero las mujeres aparecen más preocupadas que los hombres. Algunas de sus mayores preocupaciones son: evitar, tanto el gasto de los ahorros como convertirse en una carga para sus familiares. Aunque los hombres sean más confiados en la seguridad financiera futura, ambos grupos dudan de alcanzar las metas concretas. En especial las mujeres, como por ejemplo, en asegurarse un ingreso en caso de despido o desempleo, o bien, en garantizarles a sus hijos educación universitaria.
Consultados por la preocupación de las circunstancias de la vida desde el punto de vista financiero , la cifra ronda el 55% con una mínima inclinación a favor de los hechos inesperados frente a los planificados. Quizás "porque en el último año le pasaron más eventos inesperados" aseguró D'Alessio.
Si se tiene en cuenta su condición social (media alta), graduados y con un trabajo full time no sorprende que Internet sea, entre sus múltiples canales de información, el preferido por este segmento para interiorizarse en productos y servicios financieros.
Fuente: Infobrand