Los investigadores dieron a luz un nuevo instrumento de análisis. El mapa de este año indica que en los extremos altos y marginales no hay cambios en relación a 2005. Pero se evidencia un desplazamiento hacia arriba de los niveles inferiores y una mayor concentración en los niveles medio bajos.
La presentación de la nueva estructura de Nivel Socioeconómico (NSE) implica un cambio cualitativo metodológico para los estudiosos de los cambios sociales, tanto sea para mediciones de la opinión pública como para estudios de mercado.
En términos de composición de la pirámide socioeconómica no hay demasiados cambios con respecto al año pasado. Lo más destacable, indican los analistas, es que los extremos se mantienen estables tanto en la cúspide de la pirámide (clase alta y media alta –ABC1- ) como en la base (sectores marginales – E).
Sin embargo, es evidente un movimiento en el medio. El informe indica: “hay un ligero desplazamiento hacia arriba de los niveles inferiores, interpretable en términos de corrimientos hacia el nivel inmediatamente superior de parte de los niveles: de E hacia D2, de D2 hacia D1 y de D1 hacia C3”.
Confiabilidad
Las ventajas enunciadas de este nuevo formato son: facilidad en su aplicación, definición inmediata del NSE, posibilidad de utilizarlo en encuestas personales o telefónicas, aptitud para discriminar contornos sociales y además coherencia con los modelos de NSE anteriores.
La aplicación de la metodología sobre la base que brinda la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) le da un alto grado de confiabilidad ya que trimestralmente se encuestan 10.000 hogares, de 28 conglomerados urbanos de más de 50.000 habitantes.
Idas y venidas
Hace cuatro años, cuando la crisis agobiaba todos los planos de la vida, la Asociación Argentina de Marketing salió al ruedo con un nuevo modelo de estructura de Nivel Socioeconómico (NSE) que pretendía dar cuenta de los cambios que estaba sufriendo la sociedad.
El objetivo era no incurrir en falacias al salir a la calle a encuestar gente. Incluso pretendió desterrar las denominaciones del tipo ABC1, C2 o C3 por otras más neutras como “nivel alto 1 o 2”. Pero esto no cuajó y la mayor parte de la comunidad del marketing siguió apelando a la terminología habitual.
Compatibilidades
Pero más allá de las disquisiciones terminológicas hay una cuestión de fondo que parecía preocupar a todos los profesionales del marketing y que ahora parece resuelto: la posibilidad de cruzar datos con estadísticas existentes.
“Esta es la primera vez que se realiza el modelo en base a los datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC”, resaltó Jorge Lipetz, director del proyecto encarado por la Comisión de Enlace Institucional (CEI) que agrupa a la Asociación Argentina de Marketing (AAM), la Cámara de Empresas de Investigación Social y de Mercado (CEIM) y a la Sociedad Argentina de Investigadores de Marketing y Opinión (SAIMO).
Pablo Galli Villafañe, presidente de la AAM, ratificó la voluntad de poner a la entidad a disposición de todas las instituciones y profesionales colegas a fin de enriquecer con sus experiencias este trabajo y expresó su deseo de contar en el futuro con la participación y liderazgo del INDEC colaborando en este estudio.
Variables de peso
“Esta estructura de NSE tiene énfasis en la inserción laboral de la gente: de qué trabaja y cómo trabaja, más allá de la formación que tenga la persona”, detalló Lipetz.
Sin embargo, es lógico que la educación supone determinadas pautas de comportamiento que también juegan a la hora de definir pautas de comportamiento. Pero el “peso de lo educacional” fue una perspectiva que más que nada se aplicó en la década del noventa. El “capital cognitivo” debe considerarse pero no basta por sí solo para definir la inclusión en un nivel, concluyó el informe.
Para facilitar la implementación de este nuevo modelo de NSE se ha creado una comisión de seguimiento que tendrá como finalidad relevar los resultados que van obteniendo las empresas al aplicar esta herramienta.
Algunas opiniones expertas
Para encarar esta nueva formulación del NSE la Comisión de Enlace Institucional se valió de la opinión de algunos expertos en la materia. A continuación reproducimos algunos extractos que fueron tenidos en cuenta a la hora de elaborar el nuevo NSE 2006.
Del analista Manuel Mora y Araujo se tomó en cuenta la siguiente reflexión: “Una de las mayores falencias de los índices de nivel económico social es que, mientras en la vida real muchas personas de hecho experimentan movilidad social descendente y se tiene la sensación de que por momentos esos flujos descendentes deberían reflejarse estadísticamente en el plano agregado, los índices raramente muestran aumentos en la proporción de personas en las posiciones más bajas. En los hechos, en los indicadores tomados en cuenta por el índice NES, las tendencias históricas tienden a ser evolutivas con pendiente ascendente” (En “La estructura social de la Argentina: evidencias y conjeturas acerca de la estratificación social”).
Un estudio encarado por el Instituto Gino Germani, en colaboración con el Conicet y Ubacyt, analizó a “Los jóvenes excluidos y las políticas posibles” y de allí se consideró la conclusión: “Hoy ya no basta con tener estudios para crecer en la escala social”.
Para compatibilizar el análisis del caso argentino con las metodologías que se aplican a nivel internacional también se tuvo presente la opinión de la experta Rosemary Crompton: “La subdivisión de la población en un cierto número de grupos distintos, en términos de recompensas materiales, se designa comunmente con el término estructura de clase. En la sociedad industrial moderna, esta subdivisión se efectúa generalmente sobre la base de la estructura ocupacional”.
Fuente: Infobaeprofesional.com