Según la opinión del grupo de capitalistas de riesgo que participó en uno de los paneles de la Cumbre Económica de Wharton 2007, los últimos acuerdos firmados –como la venta de YouTube a Google por 1.650 millones de dólares o la venta el pasado año de Skype a eBay por 2.600 millones-, están insuflando entre los inversores de capital-riesgo una renovada confianza en su capacidad para recuperar las inversiones. Además, los nuevos sectores -como las “tecnologías limpias”, un nombre genérico que recoge todas las tecnologías respetuosas con el medioambiente-, y las nuevas tendencias –como el envejecimiento poblacional en el mundo desarrollado-, están generando prometedoras oportunidades de inversión.
Cada vez hay más capitalistas de riesgo que luchan por captar dinero y acuerdos cada vez más escasos. “Muchas firmas entraron en el sector durante la burbuja”, decía Doug Given, socio de Bay City Capital en San Francisco. Según un informe de National Venture Capital Association y PricewaterhouseCoopers, los inversores de capital-riesgo comprometieron 25.500 millones en 2006, cifra que supone menos del 25% de la cantidad invertida en el año 2000. “Tenemos el nivel de fondos de mediados de los 90”, añadía Mathias. “Comparémoslo con los extraordinarios años que recientemente disfrutaron los fondos especulativos de alto riesgo (hedge funds) y el capital-riesgo”.
Este informe, una publicación trimestral llamada MoneyTree, identificó diversos puntos positivos para el sector. Las inversiones en biotecnología y empresas de instrumental médico alcanzaron cifras récord en el 2006. Y China e India han empezado a generar una enorme corriente de acuerdos. Estos dos sectores comprendían en 2006 unos 2.000 millones de dólares del total de inversiones de capital-riesgo.
Basándose en éxitos como Google, Genentech y Apple Computer estuvieron al principio financiadas con capital-riesgo, y en la cultura única de capital-riesgo de Estados Unidos, Mathias predice que tarde o temprano la llama del sector se volverá a reavivar. “La teoría del capital-riesgo es eterna: creas empresas y creas riqueza”, explicaba. “Y aquí en Estados Unidos tenemos espíritu empresarial, modelos a seguir, capital disponible y cultura de innovación”. Si a esto le sumas algunas de las mejores universidades del mundo -donde se incuban algunos de los grandes avances tecnológicos-, las firmas estadounidenses de capital-riesgo deberían seguir estando entre las líderes a pesar de la globalización del negocio.
No obstante, la cultura no es importante si no hay dinero disponible para respaldar a las empresas de reciente creación. Pero Peter Kash, presidente del holding Two River Group, con sede en Nueva York, predecía que el grifo del que mana dinero iba a abrirse pronto de nuevo. Los inversores que tradicionalmente han sido reacios ante el capital riesgo muestran ahora interés en el sector, y la riqueza está creciendo en todo el planeta. “A nivel mundial hay 70.000 personas con al menos 30 millones de dólares cada una en activos. Y hay 950 personas con más de 1.000 millones de dólares en el mundo, los cuales contabilizan unos 3,5 billones de dólares en activos”.
Obviamente, estas personas, al igual que aquellos que invirtieron previamente en el sector, esperarán grandes rendimientos para su dinero. Lo arriesgado de estos acuerdos así lo exige, señalaba Mathias. “Si el rendimiento de los mercados de capital es por término medio el 8%, entonces el capital-riesgo debe ofrecer una sustanciosa prima por encima de dicha cifra. Así, el rendimiento esperado debería ser del 20-25% pero obtener en realidad un rendimiento del 17-18%”.
¿Dónde buscan en la actualidad los inversores esta clase de rendimiento?
Aunque no goza de tanta popularidad como antaño, Internet sigue siendo foco de atenciones gracias a los avances en los videos online que, por ejemplo, impulsó YouTube. “Los videos son la clave en estos momentos”, decía Roland Van der Meer, cofundador de ComVentures en Palo Alto, California. “De MIT, Standford y Cal Tech salen tecnologías increíbles que resuelven problemas como conseguir una apariencia diferente de los videos o introducir anuncios en tiempo real”.
Por su parte, las tecnologías limpias representan un grupo de tecnologías que han recibido un gran impulso gracias al problema del calentamiento global y las emisiones de carbono. Se considera un hecho científicamente demostrado que la contaminación generada por el hombre ha calentado el mundo; las empresas establecidas están buscando el modo de reducir su impacto y las de reciente creación están ofreciendo todo tipo de alternativas respetuosas con el medioambiente.
Given propone el ejemplo del sector de la energía eléctrica. La red de líneas que proporcionan electricidad a los hogares y negocios es ineficiente y está envejecida, y muchas de las centrales eléctricas utilizan carbón como combustible. “Este formato no funcionará en India y China”, sostenía. “En estos países necesitaremos contar con energías limpias cerca de las poblaciones. Se necesitaron 75 años para industrializar el 20% de la población del mundo. En los próximos 25 años industrializaremos otro 40% de la población”.
Fuente: wharton.universia.net