En la Argentina, el 54,7% de los hogares no dispone de una tarjeta de crédito o de débito para comprar. Su única opción de pago es el dinero en efectivo.
Dicho de otra manera, menos de la mitad de los hogares (el 45,3%) accede —con sus plásticos— a las promociones y descuentos que incentivan el consumo, según un sondeo hecho por la consultora LatinPanel en base a una muestra representativa de 3.000 hogares en todo el país. Se trata de la misma base de datos que la consultora utiliza para medir el consumo. En este caso, sólo se les preguntó a los consumidores si tienen o no algún tipo de tarjeta.
En total, hay una tarjeta de crédito en el 24,6% de las casas, mientras que la de débito existe en el 35,1%, según el informe. Estas últimas se fueron extendiendo más en el mercado debido a la bancarización de la mayoría de los trabajadores en blanco. Según datos del Banco Central (BC), hay 6.065.779 cuentas sueldo, además de otras cuentas particulares que también se mueven con estos plásticos. Como también los 1,65 millones de planes sociales que son cobrados mediante esta vía.
Según la información del Banco Central, hasta diciembre del 2006, había 13.392.000 plásticos de crédito y otros 13.342.000 de débito, cifras que pueden haber crecido en los últimos meses, según los datos que manejan las principales tarjetas del mercado (Visa, MasterCard y American Express, entre otras) debido a la tendencia creciente de los usuarios a financiar sus compras.
El informe de LatinPanel destaca que las tarjetas de débito tienen más presencia en la Capital Federal y el Gran Buenos Aires (38% de los hogares contra 33% en el interior del país). El caso de la tarjeta de crédito es al revés: logra una penetración levemente superior en el interior del país.
A su vez, "existe una brecha muy notoria entre los hogares de mayor y menor poder adquisitivo en cuanto a la posesión de estos instrumentos financieros. Claramente, ambos encuentran su mayor penetración entre los hogares de mayores ingresos y decrece a medida que se reduce el nivel socioeconómico", señala el informe.
En el caso de la tarjeta de débito, asociada a la titularidad de una cuenta bancaria, el 85% de los hogares de clase alta la tiene, el 65% de los de clase media, el 35% de los de clase baja y el 11% de los hogares del segmento marginal. En cambio, la tarjeta de crédito llega a menos hogares: al 49% de aquellos de clase alta, al 37% de los de clase media, al 27% de los de clase baja y al 11% de los del segmento marginal.
En todos los niveles socioeconómicos a excepción del marginal, señala la consultora, la penetración de estos instrumentos de pago es mayor en los hogares de Capital Federal y GBA que en interior. Y agrega, que en el caso de los hogares de menores recursos de la pirámide social son más los que tienen tarjeta de crédito y débito en el interior del país que los de Capital y GBA.
Fuente: Clarín