Laliberté, fundador del Circo del Sol, Empresario del Año para Ernst & Young

10/06/2007

Laliberté no es el nombre de una consigna de la revolución francesa, sino el apellido del hombre que ha hecho soñar a millones de personas en todo el mundo. Monte Carlo se vistió de gala el pasado lunes para entregar el premio "Empresario del Año 2007" de Ernst & Young a Guy Laliberté, el fundador y director general del Circo del Sol.

Con este galardón, el jurado ha querido reconocer el trabajo de un hombre que, a base de esfuerzo, ha conseguido convertir una ilusión de adolescencia en un referente del espectáculo mundial.

"Guy ha cambiado la cara del entretenimiento y ha tenido un enorme impacto en todo el mundo" ha explicado Joseph Schoendorf, presidente del jurado, "los espectáculos que Cirque du Soleil crea y ofrece han deleitado a millones de personas". De hecho, desde su fundación en 1984, el Circo del Sol ha realizado giras por más de 100 ciudades, posee espectáculos permanentes en diferentes teatros de todo el mundo y ya son más de 50 millones de personas las que han visto, al menos una vez, una de sus funciones.

"Todos los empresarios considerados este año eran excepcionales, -Laliberté competía con otros 38 candidatos, elegidos empresarios del año en sus diferentes países- pero la dedicación de Guy, sumada a su visión artística y la pasión que muestra por su trabajo, fue lo que inclinó a los jueces a su favor", ha explicado Schoendorf.

Una elección que, finalmente, ha gustado a todos ya que Laliberté "ha tenido una impresionante trayectoria empresarial, de artista callejero a director general de una marca de renombre mundial", según aseguró Greg Ericksen, vicepresidente mundial de mercados de crecimiento estratégico de Ernst & Young. "Actualmente, él supervisa todos los aspectos del Cirque du Soleil y su visión va mucho más allá de crear entretenimiento. Los programas sociales de la empresa apoyan a la juventud en riesgo en todo el mundo, y el movimiento 'One Drop' (una gota) de Guy está dedicado a suministrar agua potable a todo el mundo".

De artista callejero a máquina de hacer dinero

El Circo del Sol se ha convertido, en los últimos años, en una cita ineludible en cada ciudad que visita. Hoy en día cuenta con más de 3.500 empleados, incluídos los casi 900 artistas del espectáculo, procedentes de más de 40 países distintos y que hablan 25 idiomas diferentes.

Parece mentira que, lo que hoy es un negocio que reporta miles de millones por todo el mundo, comenzó en las calles de diferentes ciudades europeas. Con tan sólo 18 años, Laliberté se echó la mochila al hombro para abandonar su Quebec natal y recorrer europa. Cuatro años ganándose la vida como artista callejero con un acordeón, unas pelotas de colores, unos zancos y una antorcha como únicas herramientas de trabajo.

A su vuelta a casa, continuó haciendo lo que mejor sabía, entretener a la gente con acrobacias fuera de lo común, siempre en las calles de la ciudad. Fue en 1984 cuando, como consecuencia del 450º aniversario del descubrimiento de Canadá, se presentó a un concurso en el que buscaban espectáculos originales y fue ahí cuando presentó la primera actuación del Circo del Sol con, tan sólo, 73 personas en plantilla.

Historial

Guy Laliberté nació en Québec en 1959. Acordeonista, acróbata, equilibrista y tragafuegos, este intrépido visionario fundó el primer circo de renombre internacional de Québec. Con la ayuda de un pequeño grupo de almas gemelas, Laliberté reconoció y modeló los talentos de los integrantes de la Fête foraine de Baie-Saint-Paul (un evento cultural donde artistas callejeros procedentes de diferentes lugares se reunían para intercambiar ideas y animar las calles) y creó el Cirque du Soleil (Circo del Sol) en 1984.

Ya convertido en un artista multitalento, Guy Laliberté se sumergió en el mundo empresarial para planificar y mantener el crecimiento de la joven compañía. A pesar de la falta de experiencia del grupo, supo arreglárselas para convencer a las instituciones financieras de que apoyaran su proyecto, y lo consiguió gracias a su originalidad y audacia juvenil. También creó una red mundial de asociados que permitió al Circo del Sol hacerse un nombre en el extranjero.

Desde 1984, ha orientado al equipo creativo en la elaboración y producción de cada espectáculo y ha contribuido a elevar el arte circense al nivel de las disciplinas artísticas más sublimes.

Gracias a la visión de su fundador, así como a su gran talento a la hora de ensamblar a su elenco de artistas, el Circo del Sol se ha convertido en una organización internacional, tanto desde el punto de vista de su puesta en escena como en el alcance de sus actividades y la magnitud de su influencia. Guy Laliberté lidera actualmente una organización que desarrolla actividades en los cinco continentes.

Fuente: cotizalia.com y universia.es

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