La industria de los spa, muy lejos de su techo

Un mercado premium en ascenso

17/06/2007

Calculan que este año se construirán 500, de los cuales 300 serán en la Capital. Sólo en equiparlos, invertirán US$50 millones.

La salud, la estética y el relax son los pilares de un spa para pasarla bien. Masajes relajantes, cosmética, baño termal, mascarilla facial, cepillado del cuerpo, aromaterapia... Pero también puede ser un centro para bajar de peso o para dejar de fumar. Para este año, hay proyectados unos 500 centros de estética y salud en las principales ciudades argentinas. Sin dudas, los spa están en su mejor momento.

Más de la mitad de estos centros (unos 300) se ubicarán en la ciudad de Buenos Aires, distribuidos entre los hoteles cinco y cuatro estrellas, los spa urbanos (aquellos con tratamientos de corta duración, como una hora) y los centros de estética y de medicina. Es que en la Capital y alrededores prácticamente no hay una zona sin una propuesta de más de un spa urbano, con una concentración que supera la decena en los barrios de mayor poder adquisitivo. En el interior, en provincias como Salta y Mendoza, y en las principales ciudades, la oferta es de tres o más.

Esto se suma al boom inmobiliario que incluye edificios y hoteles (unos 200 proyectos) de categoría premium en Buenos Aires y en el país. Así, a fines de este año, Argentina contará con una oferta de alrededor de 1.400 establecimientos de diferente tamaño y propuestas. Es más, se calcula que entre 2007 y 2008 se duplicará la proyección de acuerdo a la construcción y a la creciente demanda. La inversión será de 50 millones de dólares, sólo si se tiene en cuenta el equipamiento.

Para este año y 2008 se esperan dos fenómenos. Por un lado los establecimientos privados de todo tipo, que se verán obligados a equiparse y prestar servicios aún por encima de su real capacidad se actualizarán y realizarán un mejoramiento general de sus espacios, equipos y prestaciones. Por el otro, las áreas wellness, que integran zonas de gimnasios con spas, se convertirán en un servicio necesario, requerido por una demanda en constante crecimiento, tanto para emprendimientos residenciales de primer nivel como para los hoteles de cinco estrellas e incluso los cuatro estrellas boutique o superior.

REPLANTEO DEL NEGOCIO

¿A qué se debe este cálculo optimista? "Es un crecimiento natural. La llegada de los spa fue forzado por la devaluación: al aumentar el turismo, se incrementó esta demanda que, hasta el momento, era atípica. Y de esa forma, traccionó la oferta. Se incursionó en un mercado casi sin conocer la especialidad", explicó Gustavo Fernández Gaffrey, consultor especializado en negocios de áreas Wellness (spa y fitness) y director de Bard International-Wellness Division.

En la actualidad, además de los nuevos emprendimientos, hay un replanteo del negocio para mejorarlo. "En un momento de recuperación económica y de mayor circulación de dinero, el público local también consume estos servicios", agregó Fernández Gaffrey, quien también manifestó: "El spa no es un negocio de oportunidad, sino que tiene un soporte mundial importante: hay toda una industria. No es un rubro que vaya a decaer; todo lo contrario".

Incluso los hoteles buscan una mayor categorización, a partir de este adicional, expresado en nombres como "Hotel y Spa". Este mercado es la cuarta industria de ocio y placer más grande en Estados Unidos, con 11.000 millones de dólares en ganancias anuales, más de 12 mil espacios y 136 millones de visitas en el mundo.

Fuente: La Razón y La Nación

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