El té se ha popularizado tanto que algunos ya lo llaman “el nuevo café”. El consumo crece en todo el mundo, las ventas aumentan y las compañías comercializadoras toman buena nota de la nueva situación.
Los consumidores estadounidenses están gastando más en té que en café. Sin embargo, el consumo es exclusivo: lo que más se vende son las variedades más caras y no en los puntos de venta tradicionales de consumo masivo. Los canales que más crecieron son Internet, venta por catálogo y comercios especializados.
Starbucks pateó el tablero cuando en 1999 comenzó a ofrecer té marca Tazo (una subsidiaria de Starbucks y Kraft Foods) presentándolo como "la reencarnación del té". Luego, paulatinamente, fue ofreciendo también en sus cadenas de caferías marcas prestigiosas como Lipton, Twinnings, Bigelow y hasta Celestial Seasonings, fabricantes de tés de hierbas. Pero las marcas que más se están favoreciendo con la nueva pasión por el té, en el mercado norteamericano, son "Tazo" y "The Republic of Tea".
Una alternativa menos irritante
¿Quiénes consumen más té? Fundamentalmente la franja de mayores ingresos, o sea, un mercado exclusivo. ¿Por qué lo consumen? Porque lo consideran una bebida menos irritante, que contribuye al relajamiento luego de un arduo día de labor, porque su variedad de sabores y aromas es vista como novedad atractiva.
Los fabricantes - conscientes de que su target se preocupa igualmente por la salud y el medio ambiente -- aprovechan para remarcar procesos de producción orgánica y de conservación de recursos. "The Republic of Tea", por ejemplo, usan saquitos que no traen hilos, grampas metálicas ni etiquetas. "Tazo" insta a sus consumidores a que reciclen su "packaging". En este proceso, la conciencia social es parte del atractivo. Tazo tiene montado todo un operativo de ayuda para las comunidades rurales de Darjeeling, India, donde tiene sus plantaciones de té; "The Republic of Tea" dona importantes cantidades a un grupo ambientalista y una fundación que fomenta la investigación en cáncer de mama.
Los miembros de este nuevo y creciente segmento del mercado no dudan en pagar más cuando la promesa es tentadora. Los entendidos prefieren el té suelto porque, dicen, sabe mejor. Por su parte los vendedores utilizan sitios propios en Internet para explicar a sus consumidores cuáles son las mejores maneras de preparar un buen té. También ofrecen cientos de variedades: mora con salvia, jengibre con durazno, miel con ginseng, perlas blancas o menta marroquí. También, como argumento de venta, están las historias milenarias de mandarines o emperadores, de preparaciones ancestrales, de efectos benéficos y curativos.
El potencial de mercado es enorme, ahora que la generación de posguerra busca por todas partes maneras de reducir el estrés y alimentos benéficos que les ayude a envejecer con salud, los fabricantes de té piensan que ha llegado su hora. Y evidentemente tienen razón, porque las ventas han crecido sustancialmente en los últimos años y el té está cerca de desbancar al café en consumo mundial.
Fuente: Mercado