Si bien la construcción es uno de los sectores que sigue motorizando el crecimiento económico, últimamente está registrando algunos cambios en las tendencias del mercado.
Así lo advierte un informe del Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción (IERIC), según el cual existe un "corrimiento" de las inversiones hacia zonas de menor auge. La razón es que disminuir la incidencia de la tierra en los precios de venta final permite a los desarrolladores recuperar más rentabilidad. Ese desplazamiento se está dando en zonas tradicionalmente de sectores medios, que a su vez también están produciendo un cambio en los patrones de construcción. De hecho, hoy ya se construyen inmuebles de menor tamaño, en relación a los que se levantaban en lugares como Palermo o Belgrano.
Las estadísticas muestran que -en los primeros siete meses del año- hay una caída del 2,7% en la superficie permisada para viviendas suntuosas. En cambio, se ve un crecimiento del 35,4% en el segmento de viviendas sencillas y del 22,4% en el de "confortables" (una categoría intermedia entre sencilla y lujosa).
Desde el IERIC concluyen que "la construcción como alternativa de inversión bajo los parámetros de los años anteriores empieza a dar muestras de fatiga" y es reemplazada por una combinación de menor calidad orientada a otro público, en zonas con menor auge inmobiliario más un incipiente proceso de construcción para los sectores medios, hasta ahora postergados y que empiezan a recuperar su demanda.
El informe señala que el crecimiento del 2007 fue motorizado por el crecimiento de la vivienda "sencilla" y "confortable". Y que la vivienda lujosa también creció, pero tiene un peso muy inferior a los otros dos segmentos.
Desde el sector sostienen que para los próximos meses es esperable que crezcan más los emprendimientos de menor calidad y también en las zonas que habían recibido menores inversiones inmobiliarias en los últimos años.
Como tendencia, además, "también es probable que los proyectos de mayor envergadura que se hagan en las zonas de moda o más "top" de la ciudad, sigan teniendo aún mayor calidad y precio (es decir que se diferencien más por el diseño y los ammenities). Todo, para hacer frente al costo de la tierra.
Fuente: Clarín