Trendwatching, una publicación online que detecta tendencias de compra para dar pautas a fabricantes y anunciantes, dice, en su publicación de noviembre que todo aquel que tenga algo para vender deberá recordar que mucha gente busca status.
En una sociedad tradicional de consumo se entiende que todo aquel que consuma más cantidad de lo mejor, lo más elegante, lo más caro, lo más escaso, por lo general adquiere también más status social.
Como esto no va a cambiar con el cambio de año, razona Trendwatching, todo productor o anunciante que esté por trazar una estrategia o proyectar un nuevo producto o servicio para sus clientes, deberá tener esto presente. Porque en las sociedades maduras, donde el consumo está dominado por la abundancia, la saturación, las experiencias, los mundos virtuales, el individualismo y la participación, se puede obtener status de muchas maneras, no solamente ni necesariamente acumulando objetos de lujo.
La publicación habla de distintas "esferas de status", que comprenden una serie de estilos de vida o actividades aplicables a consumidores que buscan el reconocimiento de la sociedad por distintos caminos.
Esfera tradicional
El consumo tradicional implica comprar más y mejores cosas que los demás consumidores. Esta esfera, lejos de desaparecer, seguirá fuerte en 2008, pues hay en el mundo cientos de millones de personas que siguen queriendo consumir más de las mejores marcas. Y por más que el consumo conspicuo pareciera estar algo relegado en las sociedades de consumo maduro, no hay que olvidar a las clases medias emergentes en China, India, Rusia, y el resto de los países emergentes.
Con tanta riqueza nueva y poder adquisitivo disponible en el mundo, no sólo se puede ganar dinero con la venta de artículos premium sino que hay una necesidad constante de redefinir qué constituye lujo y qué constituye status en las diferentes sociedades. Si millones de personas tienen acceso a los mismos artículos premium, a las mismas marcas premium, esas ofertas pierden algo de su valor, porque su razón de ser era ofrecer algo que los demás no pudieran tener. La escasez se está volviendo menos escasa y la riqueza siempre es relativa. Eso está llevando a una "desesperación por status" entre todos los que gozan de bienestar económico.
De modo que en un terreno que se ha llenado de consumidores de clase media y buen poder adquisitivo, los objetos de lujo tomarán aspectos más espectaculares y tendrán costos altos como nunca.
Pero antes de llegar a ese nivel de "desesperación por status" hay bastante margen para la innovación dentro de la esfera tradicional.
Esfera transitoria
Esta esfera es atractiva para consumidores que buscan experiencias más que posesiones permanentes. Consumidores que buscan entretenimiento, descubrimientos, que detestan aburrirse, que van, vienen, alquilan y se liberan de los inconvenientes de las posesiones permanentes. Son consumidores transitorios.
Esfera Online
En el mundo virtual, el status social 2.0 gira alrededor de con quién nos conectamos y quién se conecta con nosotros, en un estilo algo tribal. También engloba qué cantidad de personas ven las fotos que ponemos en Internet, o la cantidad de amigos que tenemos en Facebook, o la habilidad en los videojuegos y los niveles que dominamos.
Eco esfera
Ahora que el medio ambiente definitivamente se ha instalado en la agenda de la mayoría de los países, y con millones de consumidores tratando activamente de dar un color cada vez más verde a su vida, el status en la eco-esfera está aumentando su valor. Los productos que no contaminen - como los autos híbridos -- se distinguirán de los demás, aunque cuesten más.
Esfera participativa
Especialmente entre los más jóvenes, la participación es el nuevo consumo. Para esos seres creativos, el status se obtiene encontrando un público que aprecie lo que tienen para ofrecer, lo cual es bastante parecido a la forma en que operan las marcas. Entonces, aquí, los tradicionales "símbolos de status" dan paso a las "habilidades de status".
Fuente: Mercado