La apuesta de grandes inversores privados es ahora más fuerte y compran tierras, fertilizantes, elevadores de granos y equipamiento para el transporte.
WASHINGTON.- Los grandes fondos de inversión ya han volcado miles de millones de dólares en el pujante mercado de commodities como el trigo, la soja y el maíz.
Pero la apuesta de algunos grandes inversores privados es ahora más fuerte y a largo plazo, y compran tierras, fertilizantes, elevadores de granos y equipamiento para el transporte, convencidos de que la necesidad de alimentos en el mundo crecerá todavía más.
Uno de estos inversores ha adquirido varias plantas de etanol, tierras en Canadá y suficiente capacidad de almacenamiento en el Medio Oeste de los Estados Unidos para acopiar millones de toneladas de grano.
Otro ha comprado más de sesenta elevadores de granos, casi la misma cantidad de bocas de distribución de fertilizantes y una flota de cargueros y barcazas.
Y tres inversores institucionales, incluido el gigantesco fondo de inversión BlackRock de Nueva York, están planeando invertir cientos de millones de dólares en agricultura, en especial para la compra de tierras, desde Africa subsahariana a la campiña inglesa.
"Es un muy buen momento," dijo Brad Cole, presidente de la consultora de finanzas Cole Partners de Chicago, que maneja un fideicomiso de fondos con inversiones en recursos naturales. "Hay un enorme interés en ´poseer estructura -tierras en los Estados Unidos, en la Argentina o en Inglaterra- allí donde las perspectivas de ganancias son mejores." Esta nueva apuesta de los grandes inversores podría apuntalar la producción de alimentos en momentos en que el mundo más lo necesita.
El plan de los inversores consiste en consolidar pequeñas parcelas de tierra en campos más extensos y productivos, en introducir nuevas tecnologías y en suministrar el capital necesario para modernizar y mantener los elevadores de granos y los depósitos de fertilizantes.
Preocupación
Pero las consecuencias a largo plazo son menos evidentes. Algunos actores tradicionales de la economía rural, y otros que estudian y dan forma a las políticas agropecuarias, dicen estar preocupados por estos recién llegados que privilegian ante todo la ganancia y no comparten el compromiso del sector con la siembra en las buenas y en las malas. "El auge del campo puede ser otra burbuja, como la del mercado inmobiliario de Florida," dice Jeffrey Hainline, presidente de Advance Trading, consultor y broker de commodities con 28 años de experiencia en el mercado de la ciudad de Bloomington, Illinois. "El ciclo de ingreso y egreso de capitales generaría trastornos y volatilidad."
Al comprar tierras y otros activos del negocio agropecuario, estos nuevos inversores tienen las manos libres de las ataduras destinadas a impedir las inversiones especulativas que ellos y otros inversores financieros podrían hacer en el mercado de commodities.
A Mark Lapolla, consejero de inversores institucionales, también lo preocupan los posibles trastornos que este dinero fresco podría causar. "Para reducir el riesgo de especulación, sería importante saber si estos inversores financieros tienen intenciones de operar realmente los medios de producción, o si directamente quieren tener acceso directo al suministro físico y material de commodities" dijo.
Los elevadores de granos podrían ser justamente la oportunidad que estos nuevos inversores están buscando para hacer dinero, porque pueden comprar o vender las toneladas existentes de maíz o soja en vez de comprar o vender derivados financieros ligados a esas commodities.
Cuando los precios de la cosecha suben, retener acopio para futuras ventas puede redundar en mayores ganancias que salir a cubrir la demanda actual, por ejemplo. O si los precios difieren en diferentes partes del mundo, las existencias pueden despacharse a los mercados más rentables.
"La imposibilidad de comerciar directamente con commodities reales y materiales es una enorme desventaja," dice Andrew Redleaf, fundador de Whitebox Advisors, una firma de manejo de fondos de Minneapolis.
Redleaf compró varios grandes complejos de elevadores de granos de ConAgra y Cargill el año pasado, una apuesta fuerte en lo que él vislumbra como un negocio en rápido crecimiento.
International Herald Tribune