Importantes analistas del sector coinciden que, a pesar de las turbulencias actuales, en el mediano y largo plazo la cotización del oro alcanzará valores nunca vistos. ¿A cuánto puede llegar? ¿Cuáles son los factores que incidirán en su valorización, en un mundo en que otras variables se desploman?
El motivo es muy sencillo: la demanda no cesa de crecer, en tanto que la producción no avanza.
“La gente está desesperada por una fuente fiable que retenga el valor”, según Christopher Wyke, gerente de mercados emergentes y de materias primas de Schroders en Londres.
Los inversores se están refugiando en él para protegerse de tasas de inflación superiores al 10 por ciento, que se ciernen sobre casi dos tercios de la población mundial, según coinciden en afirmar analistas internacionales.
Wyke, que recoge Oro y Finanzas.com, ha asegurado esta semana que “en los próximos años podríamos ver fácilmente que los precios del oro no suben a US$ 1.000 por onza troy, sino a US$ 5.000, a medida que la psicología de la inflación se incrusta en la gente y ésta busque desesperadamente fuentes de valor”.
Y es que, muy pocos productos de inversión logran rentabilidad, como el caso de la renta fija, ante la carrera de precios que está provocando la depreciación de las monedas. Es decir, la reducción del poder adquisitivo.
Por el lado de la demanda, todo parece indicar que mantendrá su tendencia creciente. Es que la aspiradora china funciona para casi todos los commodities. También genera un mayor pedido de metales preciosos por parte de una clase media asiática que, a lo largo de estos años, mejoró sustancialmente su poder de compra. "Hoy en día la clase media china tiene un mayor poder adquisitivo y está empezando a comprar más prendas y joyas", afirmó el director de Mercados de Oro y Metales Preciosos de Scotia Capital, Trevor Turnbull, durante un simposio realizado en mayo.
Lo más llamativo viene por el lado de la oferta: la producción mundial se ha hundido al nivel más bajo desde 1937, y no se descubren nuevos yacimientos que permitan incrementar la producción, según informa Bloomberg.
Los bancos centrales también se pasarían al lado de la demanda
Todo indica que el contexto actual, llevaría a que los bancos centrales se conviertan en demandantes netos de este activo por primera vez en casi 20 años, según ha afirmado Wyke recientemente en una conferencia celebrada en Hong Kong.
La tendencia que se prevé para los próximos años no es arbitraria. Un dato de la realidad ayuda a comprender el fenómeno. Ante cualquier cambio en la demanda, existe una disponibilidad muy limitada de oro respecto al tamaño del mercado mundial de capitales. Los valores que se enfrentan son 5 billones frente a 135 billones de dólares.
Esta situación lleva a prever que si se provoca un pequeño cambio en la dirección de las inversiones, puede dar lugar a importantes variaciones en el precio del metal amarillo.
Juan Ramón Caridad, socio director de Atlas Capital en Argentina señala que, “si la inflación sigue siendo una amenaza para la economía, el oro marcará tendencia en los próximos meses”, aunque apunta que es preciso tener en cuenta la actuación de la Reserva Federal en materia de tasas de interés.
En el corto plazo, la cuestión es más complicada
A corto plazo, las perspectivas sobre el precio de la onza no son tan claras. José Luis Martínez Campuzano, estratega de Citi, afirma que es probable que ya hayamos visto el techo del precio de este activo.
“En el corto plazo, si tal y como descuenta el mercado, Bernanke sube el precio del dinero en septiembre (eleva la tasa de interés), la inflación se controlará y el oro perdería sólo en forma pasajera parte de su atractivo, frente al dólar”, puntualiza.
Pero cuando se habla de un valor estimado para el futuro, se debe tener en cuenta el pasado. En tal sentido, según informa Expansión.com, el metal más preciado ha duplicado su precio en tres años.
Esta suba histórica es sólo indicativa de la velocidad que puede adquirir su cotización y más en un escenario en el que la inflación seguirá poniendo en jaque al mercado y los inversores continúen dando síntomas de preferencia por el metal.
Según coinciden los analistas internacionales, el rebrote de las turbulencias financieras, la caída de la producción del metal precioso, la avidez creciente de los bancos centrales emergentes por incrementar sus reservas de oro y, sobre todo, el repunte de la inflación, ofrecen argumentos a favor de una nueva escalada alcista del metal precioso.
Cabe recordar que en lo que en enero pasado el precio tocó los máximos históricos nominales, cuando sobrepasó los US$ 1.000. Desde ese momento, el precio cayó hasta los 913 dólares actuales, luego de tocar un mínimo de US$ 830. Con la cotización actual, su nivel es dos veces que el vigente hace tres años.
La aparente correlación oro-inflación, que impulsaría la suba del metal debe hacer frente a una serie de condicionantes, especialmente sobre la evolución del dólar.
Cómo invertir
Los especialistas recomiendan diferentes alternativas para adquirirlo, que varían según el tipo de inversor. “La compra de monedas, lingotes, acciones y fondos ETF son las modalidades más comunes”, coinciden los expertos consultados por infobaeprofesional.com
En el caso de los empresarios chicos y medianos optan por los lingotes y monedas de oro.
La gente lo busca como reserva de valor, porque es una inversión líquida (se puede vender en cualquier lugar del mundo y en cualquier momento) y es una alternativa atractiva usada como refugio.
El mercado venezolano ofrece varios tipos de monedas de oro, que pueden comprarse en el Banco Central de Venezuela.
Fondos o ETF
También existen los ETF (Exchange Traded Funds, en inglés) que replican y siguen el valor de la onza de oro como si se comprara físicamente, aunque no necesariamente en la misma proporción. Este instrumento le permite al inversor minorista acceder al mercado de commodities a través del mercado de capitales.
El mayor ETF de oro del mundo es el Street Tracks Gold Trust, que cotiza en la Bolsa de Nueva York. Otros ETF son: Ishares Comex Gold Trust y ETFS Physical Gold.
Contratos de futuros
Los inversores más calificados pueden ingresar al mercado de futuros. Se trata de grandes inversores internacionales que negocian contratos para comprar o vender la onza a un precio fijado hasta cierta fecha.
La forma más habitual de realizar las operaciones de compra y venta de títulos consiste en contactar a un agente de bolsa para que abra una cuenta en algún banco de inversión en los Estados Unidos. Luego se gira el importe destinado a la operación y una vez acreditados los fondos se podrá adquirir alguna de las alternativas comentadas.
La especulación, siempre presente
Los analistas del mercado dijeron que la tendencia alcista del precio del oro obedece también a operaciones especulativas realizadas por los inversionistas, con la finalidad de cubrirse ante la expectativa de presiones inflación futuras mundiales, derivadas de los altos precios del petróleo.
Zachary Oxman, un operador senior en Wisdom Financial en California sostiene que "se trata de una repatriación al comercio de materias primas, mayormente saliendo de los mercados de acciones. Las primeras son todavía un lugar seguro este año, dado que los papeles han estado volátiles y difíciles para hacer dinero".
Fuente: Infobae.com